Jaqoh
En revisión
| La mano vacía | |
| Simbología | |
|---|---|
| Otros nombres | Señora Etérea, Mistral, Viento Jovial |
| Representación | Múltiples formas, una mujer joven, con larga cabellera al viento, a veces rodeada de pájaros, otras frente a una tempestad. |
| Simboliza | Viento |
| Colores | Azules, grises, blanco |
| Armas | Lanza, honda, látigo |
| Árbol | Sauce, aliso |
| Mes | Marzo, mes del viento |
| Influencia y valores | |
| Defiende | Cambio |
| Combate | Inmovilismo |
| Alineamientos permitidos | Los alineamientos de los fieles de Jaqoh son:
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| Bendice a | Mensajeros, navegantes, viajeros, revolucionarios |
| Culto | |
| Lugares sagrados | No se le conoce morada, lugares de adoración en mesetas elevadas |
| Iglesia | Poco numerosa, poco estructurada |
| Fieles | Jaqohitas, fieles de Jaqoh, mistrales —coloquial— Chamanes del viento —Veolia— |
| Festividad | Ritos durante su mes dedicado |
| Dogma | |
Según el Mito de la Creación, Jaqoh es la hija de Leit y la diosa del viento. Nació para llevar noticias a su padre, pero su carácter viajero e inquieto hizo que los dioses la convirtieran en su mensajera, permitiéndole atravesar libremente los dominios de todos ellos. Idealista, imprevisible y difícil de retener, conoce cada rincón de Mundo y rara vez permanece mucho tiempo en un mismo lugar.
Aunque su naturaleza neutral la lleva a mantenerse al margen de las disputas entre los dioses, no soporta cuando pretenden someter o encadenar la libertad ajena, razón por la que con frecuencia termina involucrándose en los asuntos de los mortales. Su soplo es brisa serena y vendaval implacable si desata su ira.
Ámbitos de influencia
Jaqoh es una deidad que tiende a la imparcialidad, más interesada en los asuntos de los mortales que de las rivalidades entre los grandes dioses. A lo largo de las edades, los diferentes pueblos y culturas la han invocado con distintos nombres y la han venerado en múltiples aspectos. Siendo la diosa del viento se la asocia a los viajes, los mensajeros y la libertad, pero todas sus facetas tienen un mismo origen, la de los vientos que jamás permanecen quietos y recorren todos los lugares sin entender de fronteras ni reinos. Para sus fieles, Jaqoh representa el impulso del cambio y los caminos por recorrer.
Señora Etérea
La diosa del viento carece de forma permanente. Aunque a menudo es representada como una joven de largos cabellos, incluso alada, nadie ha contemplado jamás el verdadero aspecto de la diosa. Jaqoh solo puede sentirse. Inquieta y curiosa por naturaleza, rara vez permanece mucho tiempo en el mismo lugar. Recorre Mundo observando a los mortales y acompañándolos en sus viajes. Sin embargo, su interés cambia con rapidez, por lo que resulta imposible retener su atención durante demasiado tiempo. Sus fieles creen que el viento refleja el estado de ánimo de Jaqoh. Cuando sopla suave, la diosa guía y protege; cuando desata toda su fuerza, es imposible de contener y aviva fuegos, desata vendavales, levanta olas gigantescas y crea torbellinos de polvo que arrasan todo a su paso.
Mistral
Jaqoh protege a aquellos que deben llevar un mensaje, pues dado que nació para cumplir con ese papel, considera que cualquier mensajero es sagrado. Muchos tiranos han visto cómo terribles calamidades han caído sobre sus reinos cuando decidieron asesinar a mensajeros de otras tierras, incluso entre los gobernantes más perversos hay genuino cuidado para no enfurecer a la diosa del viento. Es común entre los mensajeros rezar a Jaqoh y entonar un Por la gracia de Mistral antes de entregar un mensaje, solo para asegurarse de que, si son portadores de malas noticias, las iras de los que las reciben no caigan sobre ellos.
Viento Jovial
A pesar de ser una de las diosas menores más antiguas, se considera a Jaqoh una diosa eternamente joven y, hasta cierto punto, inconformista. Alienta los ánimos de los mortales y ensalza emociones intensas, a la vez que se opone a los opresores y a las leyes que encadenan. Muchos revolucionarios ven en ella una inspiración, un ejemplo de la libertad en el estado más puro del término, y Jaqoh alienta indistintamente las razones de un bando u otro siempre que el objetivo final sea la libertad. Es también una diosa inocente e irreflexiva, vive el momento, y muchos supuestos libertadores acaban convirtiéndose en tiranos traicionando los originales objetivos de la diosa.
El culto a Jaqoh
Jaqoh en tierras aldorianas
El culto a la diosa del viento siempre ha sido marginal en Aldor, nunca ha tenido un templo, aunque pueden encontrarse pequeños altares y ermitas consagrados a ella. La mayor influencia de su fe procede de los visitantes veolianos, que llegan a las tierras aldorianas como comerciantes o buscándose la vida.
Lugares sagrados
Jaqoh no posee grandes lugares consagrados, ya que su naturaleza no la ata a ningún lugar; allí donde sople el viento es un buen lugar para profesar devoción a la diosa. El templo más grande dedicado a Jaqoh se encuentra en la ciudad de Nirfaganti, ya que los veolianos se sienten en deuda con la diosa del viento por ayudarles a liberar su hogar.
Clero y rituales
Los sacerdotes y campeones de Jaqoh suelen ser vibrantes como la diosa e inspiradores para los demás, no precisan de grandes posesiones pues continuamente se encuentran de viaje. No hay una jerarquía clara en su iglesia ni existe un ritual único, la mayoría de sus clérigos coinciden en que prepararse para un nuevo viaje ya es un ritual que honra a su diosa.
Tampoco existen muchos templos dedicados a Jaqoh, e incluso la Cumbre de los Vientos, su gran templo de Nirfaganti, no es mucho más que un conjunto de estructuras sin techo en la cima de una colina.
Mitos y leyendas
Jaqoh pasó buena parte de su juventud junto a su padre, quien la instruyó sobre la importancia de no intervenir en los asuntos de los mortales. Lo cierto es que en esos primeros tiempos, la diosa del viento apenas participó de los acontecimientos de la Gran Isla, prefiriendo pasear libremente por todo el mundo trayendo noticias a su padre y llevando mensajes entre los dioses. Pero con el paso del tiempo, la curiosidad innata de Jaqoh empezó a cambiar su perspectiva en cuanto a la relación con los mortales, y empezó a actuar más directamente en sus asuntos.
A lo largo de la historia de los mortales, la diosa del viento ha tenido poca relevancia más allá de su función como mensajera divina o sus ocasionales tormentas. Ha inspirado muchas revueltas sin quererlo; la más importante en tiempos recientes fue la de los veolianos, que se alzaron en contra de sus conquistadores leakhán. Una misteriosa sacerdotisa de Jaqoh conocida como la Voz del viento inspiró a las tribus veolianas para reconquistar sus tierras ancestrales de manos de los invasores. En la actualidad, el gran templo de Jaqoh de Nirfaganti es uno de los santuarios más grandes dedicados a la diosa que hay en Mundo.
Mantiene una relación cercana con su padre Leit, quien respeta el camino que ella ha tomado lejos de la no intervención de su padre. Aprecia a Sarra y Vryllia, pues ambas diosas reciben con alegría sus visitas, pero siente cierto rechazo hacia Eldor por su autoritaria actitud, a pesar de que Jaqoh viaja libremente por el aire. Le desagrada Trako, pero no por su maldad, sino por la misma razón que es reservada con Eldor, le disgusta que el dios del fuego desee dominar las cosas. Es de las pocas diosas que carece de verdaderos enemigos, pues procura mantenerse afable con todos los dioses, ya que en su papel de mensajera lo cumple sin hacer disticiones.
Quizá la más curiosa de estas relaciones es la que tiene con Ruballa, la diosa de la muerte siempre se encuentra deseosa de las visitas de Jaqoh, que le traer noticias del mundo de los vivos y, por ello, tiene paso franco en su reino siempre que la diosa del viento lo desee.
Nombres en otras lenguas
- Eyneo y lénico: Hy'limen (Aura Invisible)
- Yag: Naheeris (Susurro de Árboles)
- Lombog: Lurenilii (Dama blanca)
- Norteño: Lurenil (Susurro del Valle)
- Merón: Donavia (Fuerza Invisible)
- Kesa: Gan'diren (Golpe Vacío)
- Leakhán: Mazhill (Heraldo de Guerra)
- Contia: Kazeyoi (Hija del Mar)